La Paellera - Auntenticas Paellas Valencianas

¿Harto/a de que no te salga la paella con ese toque valenciano? ¿No sabes qué lleva la paella y tienes miedo de que juzguen la tuya con un “es arroz con cosas''? ¡Bienvenido/a al lugar que estabas buscando!

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Las presentaciones suelen ir poco a poco, no conoces a alguien y ya sois amigos para toda la vida (a no ser que lleves algún cubata encima). Por eso es importante que si vas a ser un/a crack de la receta de la paella, primero debes conocer ciertas cosas sobre su elaboración:

Cómo hacer paella valenciana

Receta original solo hay una, para qué mentirnos. Así que vamos a ponernos el mandil del chef valenciano y prepararnos para escuchar ese: ¡xé que bó!

Lo primero que tenemos que hacer es echar un vistazo a nuestra cocina y ver si contamos con los utensilios necesarios, así que…

Qué necesito para cocinar la paella valenciana

Pues lo primero de todo: Una paella. Sí, paella, nada de paellera como habrás escuchado en otros lugares. En Valencia la paellera es la persona que se dedica a cocinar esta receta, pero nada del recipiente (acuérdate sobre todo si viajas a valencia, que ya sabemos todos que el tema de la paella puede herir sensibilidades).

Pero… ¿Qué tipo de paella? Pues te lo contamos, porque trae lo suyo:

Las paellas de acero pulido tienen tanto ventajas como desventajas, podrías imaginarlo ¿verdad? 

Las dos características que más te tiene que interesar de la paella de acero pulido es que son económicas y resistentes. Vaya, una combinación perfecta. Es decir, si estás experimentando y tampoco tienes mucha idea sobre cómo cocinar la receta de la paella, a lo mejor es una buena opción que no empieces por invertir demasiado en una paella. Sin embargo, si crees en tus habilidades y confías en ese alma de chef que tienes en tu interior, estas paellas tampoco son muy destacables.

La paella de acero pulido es rígida y resistente, entre otras de sus ventajas. Perfecta para transportarla porque no sufrirá grandes consecuencias si se da un golpe. 

Además, este tipo de paella tiene una forma convexa que permite que el aceite se concentre y favorezca la elaboración en sus primeras fases. De esta manera nuestra paella contará con un sabor inigualable y estaremos más cerca de convertirnos en unos auténticos maestros de la receta tradicional ¡Y nos quedarán unas fotos geniales en Instagram!

Sin embargo, no todo es bueno, bonito y barato. Lo cierto es que la paella de acero pulido requiere de mucho cuidado, pues es verdad que puede tender a oxidarse y eso sería un auténtico fallo: Adiós al recipiente y al sabor de la paella.

Pero, no solo es importante que cuidemos la oxidación, también hay que poner el foco en la adherencia. ¿A qué nos referimos? Muy sencillo. Hay veces que la comida se queda pegada en la paella y provoca que no quede igual que antes. La paella de acero pulido tiene esa característica por lo que hay que ir con cuidado y fijarnos bien que el socarrat no acaba con nuestra paella. ¡Si lo consigues eres casi un/a crack!

Como su nombre indica, este tipo de paella está cubierta con esmalte. Wow, qué sorpresa. Pero lo que nos importa… ¿qué significa eso? Que permite poder manipularla mucho más. Es decir, podemos meterla al horno, limpiarla en el lavavajillas y mucho más. En definitiva, este tipo de paella no es tan meticulosa como otras. 

Reconocerás la paella esmaltada porque cuenta con una capa que la recubre de color negro. De ahí que cuente con el esmalte de protección. Al tener esta característica, la paella esmaltada también es apta para cocinar con gas o leña (esto último es nuestro favoritísimo, ya que si tienes la posibilidad de cocinar una paella a leña ¡ya no volverás a quererla de otra forma!).

Si tuviéramos que hacer un repaso rápido de las características de la paella esmaltada podríamos decir que:

  • Es una paella que no se oxida (brutal para los despistados como nosotros).
  • Fácil de limpiar (olvídate de comprar mil productos diferentes para su cuidado).
  • Ojo con transportarla sin tener delicadeza. Este tipo de paellas no son tan resistentes como las de acero y un mal golpe puede dejarte sin ella.
  • Son menos económicas que las de acero pulido.

Estos serían, a grandes rasgos, algunas de las características de la paella esmaltada. Así que, si te convence esto que te estamos contando… ¡Has encontrado tu paella ideal!

PD: ¡Por cierto! Este tipo de paella también es conocida como vitrificada, no te asustes si la llaman así y piensas que es un tipo de paella que no te hemos contado. 

Las paellas de acero inoxidable son consideradas por mucha gente la joya de la corona. Y es que sí, cuentan con ciertas características que suponen un auténtico puntazo si quieres conseguir el mejor sabor para tu paella. 

Bueno, seguramente estarás pensando que nos dejemos de rollos y  vayamos a esas características que consiguen convencer a los usuarios de comprar la paella de acero inoxidable. ¡Empecemos! 

Esta paella cuenta con la ventaja de que no tienes que lavarla la primera vez que la usas. Porque las demás necesitan ese proceso de prepararlas antes de empezar a cocinar. Y, oye, que si nos ahorramos esta fase y nos ponemos directos manos a la obra pues hay personas que lo agradecen (¡somos de esos!). 

Al no tener que hacer esa limpieza previa, tampoco tienes que realizar largos procesos de mantenimiento. Puedes meterla directamente en el cuarto donde guardes la paella y a olvidarse. Bueno, esperamos que previamente la hayas limpiado después de cocinar, tampoco nos pasemos con eso de “no limpiar”. 

Otro de los aspectos más destacables de las paellas de acero inoxidable es que transmiten el calor de una forma en la que tarda más y resulta complicado conseguir eso que tanto queremos: el socarrat. Por eso, puede que la decisión no sea tan rápida de tomar. Pero, ojo, que se puede solucionar. Si le añades un quemador podrás conseguir esa distribución perfecta que esperamos. 

Pero, también tiene su parte buena. Las paellas de acero inoxidable tienen una gran resistencia. Si esta es una de las características que te gusta tener en cuenta cuando haces la compra de algún recipiente.

Además, son mucho más sanas, ya que al no tener capas que las cubran los alimentos se hacen directamente. ¡Otro elemento muy muy importante!

A esto le añadimos la característica final, el precio. Es cierto que este tipo de paellas suele ser un poco más caras que otros tipos de paella. Tendrás que valorar tú mismo/a si merece la pena realizar ese desembolso económico. 

El acero es el más resistente, vale ya lo sabemos, lo hemos comentado. Pero, lo cierto es que no es apto para la inducción. Por eso surgen nuevas paellas capaces de derribar cualquier obstáculo (el primero de ellos la inducción). Pero… ¿merece la pena este tipo de paellas? Pues si cuentas con una vitrocerámica o instalación de inducción la respuesta es un rotundo sí.

Sabemos que cada vez más los hogares cuentan con vitrocerámica, y no solo este tipo de cocina, también la de inducción que se trata de un tipo de cocina mucho más segura. Esto se debe al tipo de transmisión del calor de las instalaciones de inducción, pero vamos que tampoco vamos a detenernos demasiado aquí, que lo nuestro son las paellas. Quédate con lo básico: se limpian mejor, ahorras energía y son más seguras ¡Sigamos!

Lo más importante es que la paella tradicional no distribuye el calor de la misma manera que la de inducción. Así que, si buscas conquistar a todos los miembros de la mesa con tu paella, la decisión está clara ¿no?

Y si piensas que no es tan importante, prueba a cocinar la receta de la paella teniendo una cocina de inducción con una paella de acero pulido. Lo más probable es que el arroz te quede seco, se queme por el centro y se quede duro por el exterior. Esto se debe a lo que te comentábamos, la distribución del calor que dan unas paellas y otras. 

Es cierto que este tipo de cosas muchas veces las damos por sabidas (¡y qué va!). La realidad es que informarnos sobre los tipos de paellas que existen es algo que deberíamos hacer antes de embarcarnos en hacer la receta de la paella perfecta. Así que, seguimos con la lección. 

Ya hemos hecho un repaso por las principales paellas. Pero… ¿Es todo lo que necesitamos para hacer una buena paella? La respuesta es: no. Claro que no.

Otro de los elementos más importantes es el hornillo para paella. Tendrás que fijarte principalmente en las siguientes características: Dimensiones y peso. Con estas dos variables ya puedes hacerte una idea de cuál te encaja más. 

Pero, antes de ponernos a decidir qué hornillo es el que mejor encaja contigo… ¿Resolvemos eso de qué es un hornillo? ¡Perfecto!

El hornillo es el elemento que permite calentar con más potencia y más rapidez la paella. Es perfecto para que la paella se haga de forma más homogénea. Es decir, que no nos quede muy hecha por el centro y cruda por los lados, porque sería una auténtica pena.  A lo largo de las descripciones pasadas te hemos comentado a qué paellas sería más recomendable añadirle un hornillo, así que eso te ayudará con tu decisión de compra. 

El hornillo calentará la paella a través de sus círculos y funciona principalmente con gas ¿Seguimos conociendo un poco más sobre los hornillos?

Existen diferentes tipos de hornillos. Es decir, hay hornillos dependiendo del uso que quieras darle (doméstico, profesional o gigante). También dependiendo de la tecnología, del gas que uses o del tipo de tubo (plano o redondo). 

Bueno, ya sabes para qué sirve y que hay diferentes hornillos dependiendo de tus necesidades. Así que… ¡Pasemos a lo último que necesitas!

Para cocinar la paella necesitarás diferentes accesorios.  Así que puedes apuntar en notas estos que te vamos a comentar. Son pocos, tampoco te alarmes.

 

Lo más importante es que cuentes con una buena paleta y espumadera para cocinar la paella. Normalmente vemos como nuestros abuelos y abuelas han cocinado con este tipo de cosas, pero… ¿nos paramos a pensar para qué sirve? Pues realmente no. Y para eso estamos nosotros aquí. 

La importancia de la paleta y de las espumaderas es que te permite sacar los alimentos del interior de la paella. Hasta aquí no es ningún descubrimiento, vaya. 

Una de las cosas más importantes es que sirve para quitar la espuma que va saliendo a medida que se va haciendo la paella. Esto es clave porque la espuma puede ensuciar el sabor de la paella y es necesario que vayamos cuidando este punto. 

La forma que tiene la paleta y la espumadera es bastante simple (no vamos a descubrir la fórmula de la coca cola con esto). Son dos elementos en uno: un mango y una cazoleta unida. Pues sí, esto que parece tan básico hace una función increíble a la hora de cocinar la paella (¡palabra de valencianos!). 

Además, contiene unos agujeros que permite solo retirar la carne o los alimentos sólidos, sin llevarnos el agua. 

Ahora sí que sí, ya tenemos el equipaje para enfrentarnos a esa batalla para la que nos hemos reunido aquí: ganar la receta de la paella perfecta. Tss, tss, y creo que lo vamos a lograr ;)

Historia de la paella valenciana

La paella, popularmente, se ha conocido como una comida que nació de la necesidad de la gente de la huerta valenciana para preparar algo sencillo y con los alimentos que tenían. 

La paella, en el siglo XV y XVI se comía bastante tarde, ya que estos campesinos hacían largas jornadas de trabajo. Llegaban con hambre a comer ese arroz que se había elaborado con lo que recogían de sus propios campos. Por eso, tradicionalmente la paella lleva carne de conejo, verduras de la huerta valenciana y, como no, arroz, azafrán y aceite de oliva.

Además, antiguamente no existían cocinas de gas ¡mucho menos vitrocerámicas! Así que estas paellas se cocinaban con la leña de los naranjos (si es que menudos topicazos estamos sacando de valencia, más de la terreta no pot ser), y así conseguían un sabor muy característico, que hoy en día aún se puede disfrutar en algunos lugares de la Albufera. 

Como curiosidad de la historia de la paella valenciana cabe destacar una especie de fábula que se ha contado popularmente en este territorio. La historia comienza con la figura de una mujer que cocinaba paella (esta SÍ que es la paellera y no el recipiente, que es paella), y conoció a un general francés.

En ese momento se estaba librando la Guerra de la Independencia, por lo que este combatiente le ofreció a la paellera que, cada vez que ella le diera un plato de arroz diferente, este liberaría a un prisionero español. Y, como bien se sabe de las mujeres valencianas, esta no lo dudó y llegó a cocinar, gracias a su inspiración, hasta 176 platos diferentes de paella. 

Pero bueno, tampoco tenemos que ponernos tan imaginativos…¡Que ya existe la receta de la paella perfecta! Así que, ahora que ya conocemos un poco más sobre nuestro plato, empecemos a cocinarlo.

Historia Paella - Albufera

Receta original de paella valenciana

Todos sabemos que los domingos tienen ese aroma a paella. Y es que pocas cosas dan más paz y gusto que comerse una buena paella, al solecito, mientras disfrutas de los tuyos. No es por nada, pero es un auténtico planazo. 

Si vives en Valencia es sentirte más terreta que nunca. Una especie de religión no oficial, porque cuando una paella sale buena es para rezarle por tal momentazo. Pero, si no vives en Valencia será como darle un bocado al mediterraneo y todo lo que eso supone. Mmmm… ¿no te está entrando un hambre voraz? 

3,2,1...Empecemos con la receta:

Lo primero es que vayas a tu supermercado más cercano, o pídelo online sin salir de tu casa. 

Ingredientes de la receta de paella valenciana:

  • Aceite de oliva virgen extra - Un poco menos de medio vaso. 
  • Un poco de sal.
  • Pollo - 1Kg
  • Conejo - Medio kg. 
  • Judía verde - 350 gramos.
  • Garrofón - 150 gramos.
  • 3 tomates.
  • Pimentón dulce.
  • Azafrán.
  • Colorante alimentario.
  • Arroz - medio kilo. 
  • Unas ramitas de romero.

¿Lo tienes? ¡Lo tienes! Vamos allá:

  1. Cuando tengas la carne preparada (es decir, quitándole la piel y troceando tanto el conejo como el pollo) tendrás que poner la paella a fuego medio con aceite de oliva. Recuerda: aceite de oliva, que queremos ese sabor tan especial. 
  2. Cuando veas que está caliente (esperamos que ya hayas afinado un poco el ojo para detectarlo) tendrás que echar el pollo y el conejo (con un poco de sal, que le dé ese toque). Verás que se están dorando cada vez más, así que deberás darle vueltas para que cojan el mismo color. Más o menos son diez minutos, así que tampoco tiene que llevarte demasiado. 
  3. Ahora deberás tener preparadas las judías verdes que habíamos comentado.  Córtalas en 4 partes, quitando los extremos claro.
  4. También puedes echar alcachofas si te gusta ese toque verde del arroz. Es muy sencillo de preparar, simplemente tienes que pelarlas dejando solo el corazón. Luego deberás añadirlas a la vez que las judías ¡recuerda!
  5. Si la carne ya está lista, sácala y déjala en un plato aparte (oye, y por muy bien que huela no empieces a coger un poco de pollo, que quien empieza no para…).
  6. Ahora es el momento de las judías (y si lo has elegido, las alcachofas). Échalas en la paella y añade un poco de sal. Y otra vez como con la carne, a esperar ese toque dorado. Vueltas, vueltas y más vueltas.
  7. Momento del tomate, uno de nuestros favoritos. Prepáralo lavándolo y picándolo. Cuando ya lo tengas y las verduras estén con el punto dorado que más te guste echa el tomate. Muévelo alrededor de cinco minutos, hasta que se vaya evaporando su agua. 
  8. En este punto es hora de retirar las alcachofas, si no se oxidaran y no conseguimos el sabor de paella que queremos.
  9. ¿Todo bien hasta aquí? ¡Va que no queda nada! Estás a unos pasos de saborear la paella más top que has hecho nunca. Ahora tienes que echar la carne y añadir el pimentón dulce y el azafrán. 
  10. Como estamos haciendo paella para 4 personas necesitarás en torno a 1 litro de agua, y más sal. Añádelo a tu paella y fíjate a qué nivel está para luego ir complementándolo si se evapora demasiado. 
  11. Añade el romero, con ayuda de un colador, de forma que se sumerja en el líquido sin empezar a navegar a sus anchas por la paella.
  12. Ahora es el momento de ¡bien de fuego! Sube la potencia y comprueba que el agua empiece a hervir. Cuando ya haga ese efecto lo bajamos para que borbotee. Ahora espera en torno a 30 minutos y ve echándole agua hasta la marca inicial (si está caliente ese agua que añades, mejor que mejor). 
  13. Ahora metemos un poco de colorante en la paella y a remover.
  14. Momento clave: garrofón + arroz. Y seguimos moviendo hasta que todo quede bien repartido. 
  15. Otra vez, suuuuube el fuego, durante unos 10 minutos. Y aquí dejamos ese movimiento (¡sexy!) que habíamos adoptado, porque no hay que tocar la paella.
  16. Ahora volvemos a bajarlo y dejamos que se haga unos 10 minutos otra vez. Ya solo queda dejar reposar la paella antes de servirla y… ¡a disfrutar de este manjar!

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